




La segunda expedición que realizamos fue al revés, ahora seria un azote de subida, solo teníamos la vista de los farellones y la huella por abajo de estos.
Estacionados con la camioneta en la mitad de la subida a Lagunillas, tomamos nuestras cosas y nos internamos en lo que parecía fácil, llegar a los farellones. Entrar hacia los farellones fue toda una travesía un tramo "corto" se nos hizo mas largo de lo que pensamos por la cantidad de quebradas que tuvimos que atravesar y que Google Eart no mostraba en todo su detalle. Terminamos de atravesar y al ir acercándonos a los farrellones encontramos una huella que al parecer iba en nuestro rumbo . Así fue la huella encontrada nos derivo directo bajo los farellones majestuosos e imponentes ellos parecían los guardianes de la entrada al camino del acantilado. Mucha piedra suelta y pocas zonas ciclables marcaban la ruta, que ya nos llevaba aproximadamente dos horas.El serpenteo por abajo de los farellones no terminaba nunca, hasta que encontramos la piedra del león y a pocos metros la subida y pasada al otro lado de los farellones, a este lugar lo llamamos "el paso".
Una ves que se cruza este lugar avanzas por un camino angosto que no tienen mas de un metro cincuenta de ancho esculpido en la piedra, este camino corre por el lado de un gran acantilado en donde es mejor no tener vértigo y ir preparado para cualquier sorpresa que puede deparar el camino. Atraves de el se sube unos 30 minutos más y la huella se empieza a meter por el borde de una orilla del cerro entonces encontramos un portón y muchas huellas de animales, suerte con sorpresa por que eso signicaba que podíamos seguir mas adentro para tratar de conectar la bajada hecha la semana anterior con esta que seria la salida de Lagunillas.
Seguimos el camino que marcaban las huellas de animales y no adentramos los que mas pudimos, pasaron unos 45 minutos y encontramos las referencias hacia arriba que nos decían que esto se podía hacer de una sola bajada entrando por lagunillas y bajando por donde habíamos entrado hacia "El paso".
Estas situaciones van mas allá de una simple exploración para ver que hay detrás, era un descubrimiento con A mayúscula por que acabamos de unir huellas que al parecer jamas habían sido pedaleadas por algún ser humano.
Meses después viendo un capitulo de los años ochenta de "Al sur del Mundo" veo en la televisión unos vacas subiendo a la montaña en eso, una imagen conocida, con gran sorpresa para mi los animales que llevaban los arrieros subían por "el paso" hasta el final del camino en donde se encuentran unos corrales de pircas. Esto nuevamente abrió la sed de seguir explorando la zona y llegar a los corrales pero no podríamos y tendríamos que esperar hasta octubre en donde la nieve ya ha dejado este lugar para darle paso a las flores , plantas de la alta cordillera , las vacas y los Mountainbikers.
fin parte 2
Estacionados con la camioneta en la mitad de la subida a Lagunillas, tomamos nuestras cosas y nos internamos en lo que parecía fácil, llegar a los farellones. Entrar hacia los farellones fue toda una travesía un tramo "corto" se nos hizo mas largo de lo que pensamos por la cantidad de quebradas que tuvimos que atravesar y que Google Eart no mostraba en todo su detalle. Terminamos de atravesar y al ir acercándonos a los farrellones encontramos una huella que al parecer iba en nuestro rumbo . Así fue la huella encontrada nos derivo directo bajo los farellones majestuosos e imponentes ellos parecían los guardianes de la entrada al camino del acantilado. Mucha piedra suelta y pocas zonas ciclables marcaban la ruta, que ya nos llevaba aproximadamente dos horas.El serpenteo por abajo de los farellones no terminaba nunca, hasta que encontramos la piedra del león y a pocos metros la subida y pasada al otro lado de los farellones, a este lugar lo llamamos "el paso".
Una ves que se cruza este lugar avanzas por un camino angosto que no tienen mas de un metro cincuenta de ancho esculpido en la piedra, este camino corre por el lado de un gran acantilado en donde es mejor no tener vértigo y ir preparado para cualquier sorpresa que puede deparar el camino. Atraves de el se sube unos 30 minutos más y la huella se empieza a meter por el borde de una orilla del cerro entonces encontramos un portón y muchas huellas de animales, suerte con sorpresa por que eso signicaba que podíamos seguir mas adentro para tratar de conectar la bajada hecha la semana anterior con esta que seria la salida de Lagunillas.
Seguimos el camino que marcaban las huellas de animales y no adentramos los que mas pudimos, pasaron unos 45 minutos y encontramos las referencias hacia arriba que nos decían que esto se podía hacer de una sola bajada entrando por lagunillas y bajando por donde habíamos entrado hacia "El paso".
Estas situaciones van mas allá de una simple exploración para ver que hay detrás, era un descubrimiento con A mayúscula por que acabamos de unir huellas que al parecer jamas habían sido pedaleadas por algún ser humano.
Meses después viendo un capitulo de los años ochenta de "Al sur del Mundo" veo en la televisión unos vacas subiendo a la montaña en eso, una imagen conocida, con gran sorpresa para mi los animales que llevaban los arrieros subían por "el paso" hasta el final del camino en donde se encuentran unos corrales de pircas. Esto nuevamente abrió la sed de seguir explorando la zona y llegar a los corrales pero no podríamos y tendríamos que esperar hasta octubre en donde la nieve ya ha dejado este lugar para darle paso a las flores , plantas de la alta cordillera , las vacas y los Mountainbikers.
fin parte 2

Muy entretenido el relato, no me puedo ni imaginar la agradable tortura que es esa vuelta en subida. tienes mas tiempo para mirar los paisajes y fijarte en los detalles. que se valla pronto la nieve!!!
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